Morata y Villarroel
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El matrimonio entre Pedro Morata (SER - Valencia) y Villarroel es sospechoso. Lo defiende demasiado hasta el punto de que roza lo esperpéntico. HOy lo ponía como ejemplo de presidente que arriesga su dinero y lo pone cuando va mal la cosa, como antítesis de Juan Soler en los vecinos de enfrente.
Esto me huele mal: tanta propaganda del estadio, tantas horas de entrevistas dándole la razón en todo y lavándole la cara.
Después Morata dice que los levantinistas tenemos cerebro de mosquito y demás porque no apoyamos a Villarroel: para él, el Levante es sólo Villarroel. PUes que sepa que el Levante es algo más que un sentimiento y algo más importante que el Águilas, si es que siente cariño por algo distinto a lo material y a la vanidad.
Seguro que este mensaje se lo chiva alguien. Suele tener oídos prestados por todas partes. -
No soy periodista y, por tanto, me cuesta imaginar que haría yo si me encontrara en la piel de un profesional, cuya misión es dar a sus oyentes / lectores / televidentes información sobre el Levante.
¿Hasta qué punto podría ser yo crítico con Villarroel? El máximo accionista y presidente intermitente del Levante ejerce un poder absoluto. Decide a quién filtra y a quién no filtra la información relativa a fichajes, ceses y renovaciones. Él elige a quién le cuenta los rajes que hace permanentemente sobre los entrenadores, futbolistas, otros accionistas y demás personajes más o menos vinculados al entorno levantinista.
Si te pasas en la crítica hacia Villarroel te quedas sin noticias y, por tanto, sin audiencia. Si te pasas en el peloteo, tienes noticias, pero también te quedas sin audiencia. El Levante no suscita el interés del Valencia. No da para veinte programas distintos, unos dedicados a criticar y otros a dorar la píldora. Por tanto, ¿qué haría yo si fuera periodista?

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Villarroel unta a Morata, como que dios es cristo.
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No soy periodista y, por tanto, me cuesta imaginar que haría yo si me encontrara en la piel de un profesional, cuya misión es dar a sus oyentes / lectores / televidentes información sobre el Levante.
¿Hasta qué punto podría ser yo crítico con Villarroel? El máximo accionista y presidente intermitente del Levante ejerce un poder absoluto. Decide a quién filtra y a quién no filtra la información relativa a fichajes, ceses y renovaciones. Él elige a quién le cuenta los rajes que hace permanentemente sobre los entrenadores, futbolistas, otros accionistas y demás personajes más o menos vinculados al entorno levantinista.
Si te pasas en la crítica hacia Villarroel te quedas sin noticias y, por tanto, sin audiencia. Si te pasas en el peloteo, tienes noticias, pero también te quedas sin audiencia. El Levante no suscita el interés del Valencia. No da para veinte programas distintos, unos dedicados a criticar y otros a dorar la píldora. Por tanto, ¿qué haría yo si fuera periodista?

¿No habíamos quedado en que las noticias del Levante eran de segundo plano? Así lo dijo Morata no hace mucho. Si son de segundo plano, ¿por qué Villarroel sale continuamente y además recibe elogios generalmente, cuando su gestión es muy discutible y en primera es malísima y dictatorial?
Creo que Morata no se da cuenta de cómo va perdiendo credibilidad día a día. Por mi parte, no tiene ninguna mientras no le oiga hablar de algunos asuntos turbios.