Yo vengo hoy a romper una lanza por el entrenador. La plantilla es peor, a mi juicio, que la del curso pasado. El equipo no juega acojonado (Calero en primera) ni mucho menos aculado atrás y atónico a verlas venir (Calleja). Practicamos un futbol moderno donde podemos pasar de fase defensiva a ofensiva de forma relativamente fácil, luchamos los partidos, tenemos balón parado, aunque no estemos especialmente lúcidos esta temporada (la pasada sí), y sobre todo, en casa se lucha desde el minuto 1 al 100, incluso con el marcador por debajo por dos goles, como ocurrió ayer. El equipo nunca le pierde la cara al partido, y lucha siempre; no le he visto bajar los brazos después de ponerse por detrás en el marcador. Eso para mí es un punto a favor
Como todos los entrenadores, tiene sus ahijados y sus maldecidos, cosa que no me suele gustar. Y sí, hace probaturas, y a veces se marca un Castrazo. Pero yo miro el material que tiene y es que no puedo decir sino que le comprendo. Tiene que hacer malabares con una plantilla en la que los jugadores dignos de primera división son la minoría, y también pueden neceistar decsansos cuando se juntan partidos entre semana y lunes-viernes constantemente (cosa que ha denunciado, y le doy la razón).
Lo que menos me gusta de Castro es que fuera de casa el equipo juega acojonado y no va a por los partidos. A mi juicio eso transmite el propio miedo del entrenador y el mensaje conservador que les da lejos de Orriols. Creo que es lo peor suyo, pero así y todo, reconozco que si yo entrenara todos los días a esta banda, me parecería más que plausible ir empatando en todos los campos de España e intentar rematar la permanencia en casa. No creo que sea lo más efectivo, pero es humano.
Para mi, en el global general, el trabajo de Castro es positivo. Esta temporada, cogiendo al equipo con toda la pretemporada, y teniendo la plantilla que tiene, se está doctorando en el futbol español. Muchos me diréis que lo que hizo la temporada pasada sí tuvo mérito. Y lo tuvo, pero para mí fue más espectacular que realmente revolucionario.
Aparte está el tema del mensaje: es un hombre totalmente de club, dijo desde el principio que sabía donde venía, trabaja con lo que el club le da sin quejarse, que sabía que estaría un tiempo en el club y que cuando se fuese su obligación era dejarlo mejor que como lo encontró, y que es consciente de las apreturas económicas, y de que le van a quitar a los mejores cada verano. Hay que ser un entrenador muy responsable y solidario para con ese panorama seguir entrenando y procurando dar lo mejor de ti mismo. Me gustaría encontrar a la prima donna de Sarabia, o incluso a García Plaza en esa tesitura.
En el debe, que me huelo que ha tenido voz y voto en los fichajes de la liga francesa, y los tres que han venido de allí (Bardeli, Tape y Mandi) para mi decepcionantes. Al menos de momento, y ya hemos rabasado el primer cuarto de la temporada.