Hoy en Levante EMV muy buena réplica a la carta del domingo



  • Carta abierta a Rafael Lahuerta Yúfera

    LAS ALUCINACIONES DEL PENSAMIENTO UNICO

    PEDRO SEMPERE - Escritor. Miembro de la Peña «granota» de los Siete

    Yo no necesito pedir la venia a los poetas líricos griegos para permitirme opinar. Me basta con acogerme a ese aforismo ejemplar del relativismo de don Ramón de Campoamor que decía «Nada es verdad ni es mentira, todo es del color del cristal con que se mira».Y cuando ese color es tan blanco que alcanza casi la cualidad de translúcido, llega a confundir la realidad con el deseo, como creo que ha ocurrido en su «El milagro de los peces y las ranas» (domingo 27 de junio), tan bien escrito, como atrabiliario en su tono y obstinado en la negación de la diversidad.

    Yo también podría hacer retórica con historietas de abuelitos republicanos y nostalgias de benjamines. Pero puestos a nacer con la militancia futbolística en los genes, pues, qué le vamos a hacer, yo me lo pasaba bien con el Levante, ganara o perdiera, en primera o en tercera. Y cuando iba al anfiteatro de Mestalla, porque la entrada infantil costaba 1 peseta, lo hacía porque era un buen sitio para correr y jugar con los amigos por las gradas. Pero cada cual cuenta su batallita que, por supuesto, es mejor y más verdadera que cualquier otra.

    No se trata de debatir sobre la psicología del fútbol y su alegórica condición tribal. Aunque puestos a descalificar al rival, yo prefiero a los aficionados de filmoteca del Levante a los de aluvión del Valencia, en la terminología de R. Lahuerta, quizás porque en la oscuridad de los cines se almacena más cultura y sensibilidad que en la polvareda salvaje de los aluviones.

    Tampoco se trata de hurgar en los comportamientos grupales de las aficiones. Unos podrán ser unos aficionados de boquilla y barra de bar o, ahora, unos contestatarios oportunistas, como usted describe. Pero los otros han dejado suficientes pruebas de ser unos contumaces victimistas, con provinciano complejo de madriditis, expertos en ver la paja, o el penalti, en el ojo ajeno, proclives al caínismo, a la pancarta y la pintada, y hasta a las hazañas bélicas en algún sector.

    «Fútbol es fútbol» y «el fútbol es así», como sentenciaron sus más conspicuos exégetas. Y ese es un dogma universal, como lo han demostrado estos días tribus de todo el continente en los aledaños de los estadios de Portugal. Así que por el camino de la sociología de ambas aficiones mejor es que no entremos, porque nadie podría echar la primera piedra y porque sería como empeñarse en negar la diversidad, y la propia necesidad de la diversidad.

    Mi réplica a su diatriba va por otros derroteros. Verá usted: tengo en mi memoria anotada una frase del periodista barcelonés Josep Ramoneda que decía: «Yo soy del Español, porque no me gustan las unanimidades».

    La unanimidad social y el pensamiento único es la traducción neoliberal de los viejos y duros tiempos fascistas del partido único, aquí y en otras partes del mundo.

    Curiosamente de eso es de lo que se trata. Y los que somos del Levante U.D. hemos aprendido bastante de esa cruel doctrina caciquil. Que traducido al aquí y ahora significa, por ejemplo, nuestro silenciamiento ominoso, ilegal y anticonstitucional, por la radiotelevisión pública, mientras al VCF se le obsequiaba y obsequia con toda la cuota de pantalla y millonarias ayudas institucionales sufragadas con los impuestos de todos. Repito y subrayo: de todos. Me refiero a los 24 millones de euros anuales que la radiotelevisión pública Ñ¿o son 27, o quizás 30?Ñ, regala al VCF. Una cantidad que más que duplica el valor de mercado asignado al Valencia C.F., en función de la audiencia real en pago por visión, por el regulador de los derechos, Sogecable.

    Y eso, que sería rechazable aún tratándose del autoproclamado equipo representativo, es absoluta y radicalmente ilegítimo tratándose de una sociedad anónima, técnicamente en quiebra según recientes auditorías y documentados artículos periodísticos, y mayoritariamente propiedad de una minoría de acaudalados industriales.

    Así que, puestos a desmitificar tópicos, usted podrá estar muy orgulloso de su santuario. Pero ese santuario es un castillo de naipes. Usted podrá enorgullecerse de su «emblema más apetecible de la ciudad». Pero ese emblema, querido amigo, está en la UVI, sostenido artificialmente por la beneficencia y los presupuestos públicos. Así que menos mirarse el ombligo porque sus únicos y recientes triunfos, sus dobletes han sido sufragados con dinero ajeno.

    Y dicho esto, no es totalmente incierto que «ni los políticos ni los periodistas hicieron del VCF el equipo más representativo de esta ciudad», como usted aventura. Porque si no lo hicieron, es verdad que contribuyeron y contribuyen a su abusiva hegemonía. A perpetuar ese baldón del pensamiento único en nombre del falso partido único, el VCF.

    Cuando eso ocurre toda melancolía no es más que una sublimación del llanto por la injusticia, y todo romanticismo no es más que un gesto de supervivencia. Y de lo que estamos hablando no es más que de un grupo social, vinculado circunstancialmente al fútbol, oprimido y discriminado por una falsa ideología dominante. Si me permite la metáfora, sacrificado por lo que en los Balcanes llamaban limpieza étnica.

    Pero quiero terminar con un signo de armonía y una nota de esperanza.

    La armonía: estoy plenamente de acuerdo con el fundador del Gol Gran en que los dirigentes del fútbol deberían abandonar toda su liturgia beata y reaccionaria, y que la jerarquía eclesiástica no debería prestarse a esa pantomima idolátrica de imposición de bufandas y ofrenda de trofeos a obispos complacidos y perplejas imágenes de vírgenes.

    La esperanza: creo que al menos esta polémica puede servir para revivir una sana rivalidad entre las aficiones. Para que la discusión renazca sin sectarismos y con argumentos. Para que el antagonismo no acabe con la diversidad, sino que la estimule. Porque si algo no soporta el fútbol es la endogamia.

    Sin acritud, le saluda afectuosamente.



  • Molt bona la rèplica. Per cert eixe "sense acritut" perdó en castellà en la línea del pensament únic i tal "sin acritud" vol dir que Pedro Sempre és seguidor de Noirot?. . Pedro Sempere, seguidor de forogranota.com?



  • Canya al Xoto!

    Aquest nerviosisme dels xotos es molt significatiu.

    Fins ara erem ignorats, però ara ja comencen a vore que se'ls acaba el xollo del pensament únic futbolístic.

    Gràcies LLEVANT per ser l'EQUIP DEL POBLE!

    FORÇA LLEVANT!!


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