Pues el Alavés se salva a pesar de ser el que mas debe y no va a pagar.
El Alavés, que es el club que más denuncias ha recibido en la sede de la AFE en esta temporada, un total de 26, y el que acumula una mayor deuda con sus futbolistas, 5,1 millones de euros, se va a librar del descenso por impago.
Aunque pueda parecer contradictorio, la explicación es sencilla. La intervención judicial en el club, que ahora se ve inmerso en pleno proceso concursal, le ha librado. El pasado día 24 de julio, con el auto de la jueza del Juzgado Mercantil de Vitoria-Gasteiz, la entidad albiazul dio un paso definitivo hacia su salvación.
Con esta decisión, el concurso ya era un hecho y, en ese momento, los pagos pendientes de la entidad quedaron en suspenso. Cuando un equipo entra en un proceso concursal no puede hacer frente a sus deudas hasta que los administradores judiciales no cierren un acuerdo con los acreedores y las reclamaciones individuales de estos se paralizan.
Por ello, el Alavés, aunque quisiera, no puede pagar ahora a sus futbolistas. Además, la Ley Concursal tiene un rango mayor que los reglamentos que rigen los distintos estamentos del fútbol de élite. Esta circunstancia provocó que ayer la LFP evitara el descenso del conjunto vitoriano. Este organismo y la AFE forman la Comisión Mixta que estudian cada caso y admiten las denuncias presentadas. Las decisiones en esta Asamblea deben tomarse por mayoría. Como cada parte tiene el 50% de la representación, el martes, el apoyo de la LFP evitó el descenso del Alavés.
A partir de ahora, el club debe realizar un importantísimo ajuste económico para saldar sus deudas. Para ello, tendrá que deshacerse de los futbolistas que tienen los contratos más altos en su plantilla.