Contratos, traspasos, cláusulas y otras hierbas



  • Confieso que tengo muy poca idea de estos temas… Una duda:

    Cuando un club recibe y acepta la oferta de otro por uno jugador y se ponen de acuerdo en la cuantía de su traspaso, imagino que es necesario el consentimiento y firma del jugador en el nuevo contrato.

    ¿ Cómo se procede ante la negativa ( puntual, o reiterada) del jugador a ser traspasado?


  • Cafeteros

    @LevanteXXI:

    Confieso que tengo muy poca idea de estos temas… Una duda:

    Cuando un club recibe y acepta la oferta de otro por uno jugador y se ponen de acuerdo en la cuantía de su traspaso, imagino que es necesario el consentimiento y firma del jugador en el nuevo contrato.

    ¿ Cómo se procede ante la negativa ( puntual, o reiterada) del jugador a ser traspasado?

    Hay 2 contratos distintos.

    Una cosa es el derecho de "retención" del club y otra el derecho laboral del jugador.

    Si el jugador se niega a jugar en el club comprador, no pueden obligarle a ser traspasado.


  • Cafeteros

    @Fonseca 5:

    @LevanteXXI:

    Confieso que tengo muy poca idea de estos temas… Una duda:

    Cuando un club recibe y acepta la oferta de otro por uno jugador y se ponen de acuerdo en la cuantía de su traspaso, imagino que es necesario el consentimiento y firma del jugador en el nuevo contrato.

    ¿ Cómo se procede ante la negativa ( puntual, o reiterada) del jugador a ser traspasado?

    Hay 2 contratos distintos.

    Una cosa es el derecho de "retención" del club y otra el derecho laboral del jugador.

    Si el jugador se niega a jugar en el club comprador, no pueden obligarle a ser traspasado.

    Hombre, los jugadores son profesionales libres, no esclavos o mercancía. No se les puede traspasar (mejor dicho, traspasar sus derechos federativos) sin su consentimiento.

    Otra cosa es que hay diversas formas de "convencer" a un jugador de que se vaya al otro club. Por ejemplo diciéndole que no tiene hueco en el equipo, que va a chupar banquillo o grada, que su carrera se va a ir al carajo.

    Aunque ha habido algún caso de cabezonería (por ejemplo, porque el traspaso le suponía perder dinero de sueldo) con sus consecuencias, lo normal es que se llegue a algún arreglo, y que el club no se comporte como un cafre ni el jugador como un insensato.