Menos mal que, dentro de lo que cabe, no ha sido demasiado grave, más que nada el susto y la prevención porque el chaval, según acaban de comentar, parece que está en su casa, pero lo que es vergonzoso es que hayan estado esperando a una ambulancia 45 minutos y no hubiera ni un médico ni un collarín siquiera en toda la Ciudad Deportiva. De nuevo, gracias a Dios que ha sido un susto y no ha pasado nada más, pero esos 45 minutos podrían haber sido determinantes en otras circunstancias.
Ahora Nacho, a recuperarse!!!