@gimnastico_1909 dijo en El raconet del melòman:
@rana-baileys dijo en El raconet del melòman:
Después de un día lleno de asuntos, el cerebro pide otra cosa.
Las piezas musicales se pueden etiquetar con palabras. Ésta tendría quizá dos: serenidad y calma. O un mensaje que la mente capta mejor con música: todo está bien.
Es un arreglo sobre una composición de Handel de hace más de tres siglos.
https://www.youtube.com/watch?v=mi8rGHXFCUo?is=w9oYrW7j3UP6HlBt
Gran aporte, rana. Gracias.
Yo añadiría otra palabra que define a toda música: armonía.
Algo muy humano. Y divino.
Lo demás es ruido.
No toda música, siempre que seamos generosos en la definición, que yo no lo soy. Lo demás es ruido, en efecto.
Dejando claro este punto, y evitando que ruidos (mal)organizados se apunten a la fiesta, por supuesto que la armonía es otro presupuesto fundamental.
Pero vamos a utilizar una analogía para entender esto mejor.
Todo futbolista debe hacer cosas básicas: correr, dar la pelota al compañero o intentar meterla en la portería contraria. Si no hace ni eso, no se le puede considerar futbolista.
Pero ya dentro de los que sí lo son, hay una variedad muy grande. Por ejemplo, en un portero se valora si sale más o menos a despejar por alto, si tiene buenos reflejos, si sabe organizar a su defensa, si inicia bien la salida del balón, si tiene buen juego de pies..y en todo ello hay escalas de funcionalidad y de combinación de habilidades. Y así con todas las posiciones, las líneas, etc.
En la música pasa algo similar. Hay diferentes géneros, estilos, escuelas, y cada una de ellas con sus características más definitorias.
Es por eso que me atrevo a "definir" una pieza con dos o tres conceptos, sin que ello suponga eliminar otros que se dan por supuestos.
Belleza, orden, armonía, serenidad, emotividad, equilibrio, sentido, evocación, ritmo, entre otros muchos aunque algunos de esos otros no quepan en una sóla palabra.
Quizá pueda parecer algo pobre para hablar de una pieza, y en efecto lo es, porque dan para mucho más. Pero bueno, no es plan disertar con amplitud de una composición. Se puede hacer, claro, pero en este hilo me ha parecido mejor primar lo que es la escucha y el deleite, por encima de las divagaciones.
Y tienes mucha razón en lo de humano y divino. Ahora no recuerdo si fue un compositor o un filósofo, que dijo que la música conecta con la parte de Dios que hay en cada uno.
Y cuando pase esta inflamación futbolística (para bien o para mal) me gustaría hablar de algo importante relativo a varias disciplinas entrelazadas con la música, como son la neurociencia o la psicología, y de qué forma puede hacer que te cambie la vida.
Algo no recientemente conocido pero sí recientemente practicado. No es nada complicado de explicar, pero hay que encontrar el momento oportuno.