El Cristianismo
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@rana-baileys dijo en El Cristianismo:
@gimnastico_1909 dijo en El Cristianismo:
@rana-baileys Es muy personal tu certeza para debatir sobre ella.
Existen certezas que no sean personales?
Más allá de las evidencias propuestas por el mundo de las ciencias positivas, qué hay en el mundo de lo especulativo que se pueda presentar como verdad aplicando las normas de la lógica elemental?
Allá por el siglo XVII el filósofo francés René Descartes dejó para la posteridad, una de las frases más cortas y más irrebatibles que nunca se han pensado, escrito o dicho: "Pienso, luego existo". Sólo tres palabras que constituyen una de las pocas (o quizá única) evidencias "no científicas". Y lo he puesto entre comillas porque con posterioridad, disciplinas como la neurociencia, han venido a demostrar, por si era necesario hacerlo, la pulcritud de esa aseveración.
Aparte de eso, cuya asunción no conlleva ningún tipo de compromiso personal, dónde están o qué son esas certezas que trasciendan el ámbito de la persona, como ser pensante?Toda la filosofía se basa en que existen verdades que se pueden presentar aplicando la lógica (elemental, o de la otra).
Curiosamente, la célebre frase de Descartes, sobre la que se sustenta el racionalismo (llamado cartesiano en su honor), y que establece que es el pensamiento el que crea la realidad, es perfectamente rebatible desde una postura realista y totalmente lógica: sólo aquello que existe puede pensar. En otras palabras, la existencia es anterior al pensamiento.
Y precisamente la ciencia positiva lo confirma.
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@gimnastico_1909 dijo en El Cristianismo:
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@rana-baileys Es muy personal tu certeza para debatir sobre ella.
Existen certezas que no sean personales?
Más allá de las evidencias propuestas por el mundo de las ciencias positivas, qué hay en el mundo de lo especulativo que se pueda presentar como verdad aplicando las normas de la lógica elemental?
Allá por el siglo XVII el filósofo francés René Descartes dejó para la posteridad, una de las frases más cortas y más irrebatibles que nunca se han pensado, escrito o dicho: "Pienso, luego existo". Sólo tres palabras que constituyen una de las pocas (o quizá única) evidencias "no científicas". Y lo he puesto entre comillas porque con posterioridad, disciplinas como la neurociencia, han venido a demostrar, por si era necesario hacerlo, la pulcritud de esa aseveración.
Aparte de eso, cuya asunción no conlleva ningún tipo de compromiso personal, dónde están o qué son esas certezas que trasciendan el ámbito de la persona, como ser pensante?Toda la filosofía se basa en que existen verdades que se pueden presentar aplicando la lógica (elemental, o de la otra).
Curiosamente, la célebre frase de Descartes, sobre la que se sustenta el racionalismo (llamado cartesiano en su honor), y que establece que es el pensamiento el que crea la realidad, es perfectamente rebatible desde una postura realista y totalmente lógica: sólo aquello que existe puede pensar. En otras palabras, la existencia es anterior al pensamiento.
Y precisamente la ciencia positiva lo confirma.
Bueno, esto tiene muchas ramificaciones así que iré por algunas.
Con la inconveniencia que es domingo y tengo "trabajo" foril.
No crea la realidad, la constata, partiendo de la premisa básica del reconocimiento del yo como ente pensante y por ende existente. Una vez establecido ese principio, lo es con independencia de la naturaleza de esa existencia. Hace cuatro siglos eran impensables teorías como el cerebro de Boltzmann, la holografía, el universo Matrix, la física cuántica etc. por lo que las "alternativas" eran de índole muy distinto.
Sobre el tema de la "verdad" y enlazándolo con lo anterior, está esa constatación del yo, donde el problema no está en si es anterior, simultáneo o posterior al fenómeno de pensar. Esas categorías "temporales" o causales no son de aplicación formal en esto. El "yo ser" piensa y sabe que eso ocurre y ocurre por algo, pero no tiene una constatación absoluta de si lo hizo antes o lo hará después. Y no es necesariamente que los ámbitos objeto de duda no existan; es simplemente que no se puede asegurar su existencia.
En los últimos cien años (más o menos) se ha acuñado el término "qualia" para referirse a la sensación subjetiva que la percepción produce en los sujetos. Viene a ser una sofisticación de un principio del nominalismo clásico, pero que modernamente conecta, entre otras cosas, con el llamado "problema difícil de la conciencia" o con la posibilidad o no (más bien no) de la capacidad de "sentir" para una IA.
En su argumento se contrapone al reduccionismo materialista que cataloga la conciencia como fenómeno emergente.
Y saco a pasear los qualia (cosas imposibles de transcribir en lenguaje), quizá lo más "personal" que existe, por su clara relación con el tema que nos ocupa en cuanto al constructo que conforma la arquitectura esencial del yo pensante, lo convierte en yo sintiente, y le da un sentido, una traducción de aquello que supone el relato y que pasa a constituirse en "intra universo".
De si existe o no para el yo, un " multiverso" es algo que principio dejo aquí porque otras cosas requieren mi atención en este momento. -
Por cierto, para ampliar sobre el tema qualias, un texto amplio e interesante:
https://plato.stanford.edu/entries/qualia/#WhiMenStaPosQua
呢個已經變得複雜
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@rana-baileys dijo en El Cristianismo:
@gimnastico_1909 dijo en El Cristianismo:
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Existen certezas que no sean personales?
Más allá de las evidencias propuestas por el mundo de las ciencias positivas, qué hay en el mundo de lo especulativo que se pueda presentar como verdad aplicando las normas de la lógica elemental?
Allá por el siglo XVII el filósofo francés René Descartes dejó para la posteridad, una de las frases más cortas y más irrebatibles que nunca se han pensado, escrito o dicho: "Pienso, luego existo". Sólo tres palabras que constituyen una de las pocas (o quizá única) evidencias "no científicas". Y lo he puesto entre comillas porque con posterioridad, disciplinas como la neurociencia, han venido a demostrar, por si era necesario hacerlo, la pulcritud de esa aseveración.
Aparte de eso, cuya asunción no conlleva ningún tipo de compromiso personal, dónde están o qué son esas certezas que trasciendan el ámbito de la persona, como ser pensante?Toda la filosofía se basa en que existen verdades que se pueden presentar aplicando la lógica (elemental, o de la otra).
Curiosamente, la célebre frase de Descartes, sobre la que se sustenta el racionalismo (llamado cartesiano en su honor), y que establece que es el pensamiento el que crea la realidad, es perfectamente rebatible desde una postura realista y totalmente lógica: sólo aquello que existe puede pensar. En otras palabras, la existencia es anterior al pensamiento.
Y precisamente la ciencia positiva lo confirma.
Bueno, esto tiene muchas ramificaciones así que iré por algunas.
Con la inconveniencia que es domingo y tengo "trabajo" foril.
No crea la realidad, la constata, partiendo de la premisa básica del reconocimiento del yo como ente pensante y por ende existente. Una vez establecido ese principio, lo es con independencia de la naturaleza de esa existencia. Hace cuatro siglos eran impensables teorías como el cerebro de Boltzmann, la holografía, el universo Matrix, la física cuántica etc. por lo que las "alternativas" eran de índole muy distinto.
Sobre el tema de la "verdad" y enlazándolo con lo anterior, está esa constatación del yo, donde el problema no está en si es anterior, simultáneo o posterior al fenómeno de pensar. Esas categorías "temporales" o causales no son de aplicación formal en esto. El "yo ser" piensa y sabe que eso ocurre y ocurre por algo, pero no tiene una constatación absoluta de si lo hizo antes o lo hará después. Y no es necesariamente que los ámbitos objeto de duda no existan; es simplemente que no se puede asegurar su existencia.
En los últimos cien años (más o menos) se ha acuñado el término "qualia" para referirse a la sensación subjetiva que la percepción produce en los sujetos. Viene a ser una sofisticación de un principio del nominalismo clásico, pero que modernamente conecta, entre otras cosas, con el llamado "problema difícil de la conciencia" o con la posibilidad o no (más bien no) de la capacidad de "sentir" para una IA.
En su argumento se contrapone al reduccionismo materialista que cataloga la conciencia como fenómeno emergente.
Y saco a pasear los qualia (cosas imposibles de transcribir en lenguaje), quizá lo más "personal" que existe, por su clara relación con el tema que nos ocupa en cuanto al constructo que conforma la arquitectura esencial del yo pensante, lo convierte en yo sintiente, y le da un sentido, una traducción de aquello que supone el relato y que pasa a constituirse en "intra universo".
De si existe o no para el yo, un " multiverso" es algo que principio dejo aquí porque otras cosas requieren mi atención en este momento.Como suele ocurrir en filosofía, la etimología debe ser el primer paso de cualquier discusión. Es decir, tener claro qué significan los conceptos. En este caso, existir, pensa, sujeto, realidad, verdad, etcétera.
El caso es que el amigo Cartesio no dice, "pienso, y por tanto sé que existo", sino que dice "pienso, LUEGO existo". Ese adverbio cambia el sentido de la frase, puesto que no se limita a expresar que el pensamiento (o la razón) son las que nos informan de que existimos, sino que sigue una cosa de la otra. Es decir, que la cualidad de existir proviene necesariamente de la de pensar.
En otras palabras, que los no pensantes (o conscientes) no saben si existen. O mejor dicho, pueden no existir perfectamente.Que el sujeto constate la realidad no es ninguna novedad filosófica. Descartes no se limitaba a decir eso. Y de hecho, es el padre de toda una escuela de racionalismo precisamente porque lo que dice es novedad.
El "yo pensante" constata, pero si la realidad es el conjunto de realidades, es decir, de todo cuanto existe de forma efectiva, el producto de ese mero pensamiento no modifica en absoluto esa realidad.
Como yo soy de la escuela realista, considero la que la adaptación de la razón (el "yo pensante" si se prefiere) a esa realidad antecedente (no entremos ahora en la antecedencia temporal, sino en el concepto mismo) es lo que se denomina verdad. Es decir, que es la razón la que se adapta a lo existente, y no la que de algún modo, a la inversa. O sea, que esa afirmación descartiana, no solo es rebatible (en concreto por el sentido de ese "luego") sino que de hecho, existen muchas otras afirmaciones de la razón irrebatibles antes que esa. Por ejemplo, que sólo el ser racional puede elegir, y por tanto ser sujeto ético.Por último, a mi modo de ver, la sentencia de Descartes es, ante todo, la inauguración oficial del pensamiento antropocentrista en la Cristiandad (bueno, y en el pensamiento universal, creo yo).
A modo de coda provocativa, el nombre propio del Dios de los israelitas es "El que existe" (YH-WH). Parece que alguien se adelantó al tureno en considerar que el que piensa es el que existe, y por tanto, el que crea la realidad.Abrazos.
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@gimnastico_1909 dijo en El Cristianismo:
@rana-baileys dijo en El Cristianismo:
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Existen certezas que no sean personales?
Más allá de las evidencias propuestas por el mundo de las ciencias positivas, qué hay en el mundo de lo especulativo que se pueda presentar como verdad aplicando las normas de la lógica elemental?
Allá por el siglo XVII el filósofo francés René Descartes dejó para la posteridad, una de las frases más cortas y más irrebatibles que nunca se han pensado, escrito o dicho: "Pienso, luego existo". Sólo tres palabras que constituyen una de las pocas (o quizá única) evidencias "no científicas". Y lo he puesto entre comillas porque con posterioridad, disciplinas como la neurociencia, han venido a demostrar, por si era necesario hacerlo, la pulcritud de esa aseveración.
Aparte de eso, cuya asunción no conlleva ningún tipo de compromiso personal, dónde están o qué son esas certezas que trasciendan el ámbito de la persona, como ser pensante?Toda la filosofía se basa en que existen verdades que se pueden presentar aplicando la lógica (elemental, o de la otra).
Curiosamente, la célebre frase de Descartes, sobre la que se sustenta el racionalismo (llamado cartesiano en su honor), y que establece que es el pensamiento el que crea la realidad, es perfectamente rebatible desde una postura realista y totalmente lógica: sólo aquello que existe puede pensar. En otras palabras, la existencia es anterior al pensamiento.
Y precisamente la ciencia positiva lo confirma.
Bueno, esto tiene muchas ramificaciones así que iré por algunas.
Con la inconveniencia que es domingo y tengo "trabajo" foril.
No crea la realidad, la constata, partiendo de la premisa básica del reconocimiento del yo como ente pensante y por ende existente. Una vez establecido ese principio, lo es con independencia de la naturaleza de esa existencia. Hace cuatro siglos eran impensables teorías como el cerebro de Boltzmann, la holografía, el universo Matrix, la física cuántica etc. por lo que las "alternativas" eran de índole muy distinto.
Sobre el tema de la "verdad" y enlazándolo con lo anterior, está esa constatación del yo, donde el problema no está en si es anterior, simultáneo o posterior al fenómeno de pensar. Esas categorías "temporales" o causales no son de aplicación formal en esto. El "yo ser" piensa y sabe que eso ocurre y ocurre por algo, pero no tiene una constatación absoluta de si lo hizo antes o lo hará después. Y no es necesariamente que los ámbitos objeto de duda no existan; es simplemente que no se puede asegurar su existencia.
En los últimos cien años (más o menos) se ha acuñado el término "qualia" para referirse a la sensación subjetiva que la percepción produce en los sujetos. Viene a ser una sofisticación de un principio del nominalismo clásico, pero que modernamente conecta, entre otras cosas, con el llamado "problema difícil de la conciencia" o con la posibilidad o no (más bien no) de la capacidad de "sentir" para una IA.
En su argumento se contrapone al reduccionismo materialista que cataloga la conciencia como fenómeno emergente.
Y saco a pasear los qualia (cosas imposibles de transcribir en lenguaje), quizá lo más "personal" que existe, por su clara relación con el tema que nos ocupa en cuanto al constructo que conforma la arquitectura esencial del yo pensante, lo convierte en yo sintiente, y le da un sentido, una traducción de aquello que supone el relato y que pasa a constituirse en "intra universo".
De si existe o no para el yo, un " multiverso" es algo que principio dejo aquí porque otras cosas requieren mi atención en este momento.Como suele ocurrir en filosofía, la etimología debe ser el primer paso de cualquier discusión. Es decir, tener claro qué significan los conceptos. En este caso, existir, pensa, sujeto, realidad, verdad, etcétera.
El caso es que el amigo Cartesio no dice, "pienso, y por tanto sé que existo", sino que dice "pienso, LUEGO existo". Ese adverbio cambia el sentido de la frase, puesto que no se limita a expresar que el pensamiento (o la razón) son las que nos informan de que existimos, sino que sigue una cosa de la otra. Es decir, que la cualidad de existir proviene necesariamente de la de pensar.
En otras palabras, que los no pensantes (o conscientes) no saben si existen. O mejor dicho, pueden no existir perfectamente.Que el sujeto constate la realidad no es ninguna novedad filosófica. Descartes no se limitaba a decir eso. Y de hecho, es el padre de toda una escuela de racionalismo precisamente porque lo que dice es novedad.
El "yo pensante" constata, pero si la realidad es el conjunto de realidades, es decir, de todo cuanto existe de forma efectiva, el producto de ese mero pensamiento no modifica en absoluto esa realidad.
Como yo soy de la escuela realista, considero la que la adaptación de la razón (el "yo pensante" si se prefiere) a esa realidad antecedente (no entremos ahora en la antecedencia temporal, sino en el concepto mismo) es lo que se denomina verdad. Es decir, que es la razón la que se adapta a lo existente, y no la que de algún modo, a la inversa. O sea, que esa afirmación descartiana, no solo es rebatible (en concreto por el sentido de ese "luego") sino que de hecho, existen muchas otras afirmaciones de la razón irrebatibles antes que esa. Por ejemplo, que sólo el ser racional puede elegir, y por tanto ser sujeto ético.Por último, a mi modo de ver, la sentencia de Descartes es, ante todo, la inauguración oficial del pensamiento antropocentrista en la Cristiandad (bueno, y en el pensamiento universal, creo yo).
A modo de coda provocativa, el nombre propio del Dios de los israelitas es "El que existe" (YH-WH). Parece que alguien se adelantó al tureno en considerar que el que piensa es el que existe, y por tanto, el que crea la realidad.Abrazos.
En tiempos de encarecimiento de la energía, contestar mensajes de este tipo supone activar conexiones sinápticas que utilizan tanto la química como la electricidad. Me temo que el bloqueo de Ormuz va a ir en detrimento de las capacidades del intelecto. O sea, un desastre.
Pero bueno, no sé exactamente por dónde debería ir esta conversa, porque según escojas una u otra bifurcación, nos puede llevar a lugares bien distintos y distantes.
Se introdujo el factor Descartes como elemento secundario al tronco, y como nuestra interpretación (mayormente conceptual) no es coincidente, pues aparcamos la carpeta para que no distorsione. No si antes decir que el hecho en sí de darle un valor fundamental al significado de un adverbio, para un nominalista es como destapar una tarta de chocolate en un cumple y pedir que nadie se acerque a ella..
A ver, el hecho pensante, o dicho de otra forma, la existencia de materia consciente, es una absoluta rareza cósmica, con independencia de su mayor o menor presencia en el universo.
De momento y sin acudir a posibilidades estadísticas, desde lo mucho, dado el tamaño estimado del cosmos, a lo poco, siguiendo las implicaciones de la paradoja de Fermi, hay que concluir que somos raros de cojones.
Esto implica que el ser humano (aunque previamente no haya efectuado ese razonamiento) se vea impelido a preguntarse qué es, qué hace aquí, por qué está aquí, etc. Y eso conlleva apelar tanto a disciplinas tan variadas como la biología, las matemáticas, la física, la filosofía o la teología, entre otras.
Es decir, se abren muchas preguntas, y además lo hacen a tal "velocidad" que crecen con más rapidez que las posibles respuestas.
Entran cosas que has citado, como qué es la realidad, si existe o no con independencia del yo pensante, la ética y el libre albedrío (con aportaciones de la neurociencia que lo pueden poner en entredicho). También implicaciones contemporáneas como si ese ser consciente podría o no replicarse (remito a la paradoja del zombi filosófico). En fin, un abanico de posibilidades tremendo.
Por esa razón sería mejor acotar temas, que en lo referente a la razón de este hilo, irían en asuntos más concretos, y hay otros como la IA, la astrofísica o la propia filosofía, aunque creo que sobre ello no hay post específico.
Y porque me das mucho trabajo, amic
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@rana-baileys Es muy personal tu certeza para debatir sobre ella.
Existen certezas que no sean personales?
Más allá de las evidencias propuestas por el mundo de las ciencias positivas, qué hay en el mundo de lo especulativo que se pueda presentar como verdad aplicando las normas de la lógica elemental?
Allá por el siglo XVII el filósofo francés René Descartes dejó para la posteridad, una de las frases más cortas y más irrebatibles que nunca se han pensado, escrito o dicho: "Pienso, luego existo". Sólo tres palabras que constituyen una de las pocas (o quizá única) evidencias "no científicas". Y lo he puesto entre comillas porque con posterioridad, disciplinas como la neurociencia, han venido a demostrar, por si era necesario hacerlo, la pulcritud de esa aseveración.
Aparte de eso, cuya asunción no conlleva ningún tipo de compromiso personal, dónde están o qué son esas certezas que trasciendan el ámbito de la persona, como ser pensante?Toda la filosofía se basa en que existen verdades que se pueden presentar aplicando la lógica (elemental, o de la otra).
Curiosamente, la célebre frase de Descartes, sobre la que se sustenta el racionalismo (llamado cartesiano en su honor), y que establece que es el pensamiento el que crea la realidad, es perfectamente rebatible desde una postura realista y totalmente lógica: sólo aquello que existe puede pensar. En otras palabras, la existencia es anterior al pensamiento.
Y precisamente la ciencia positiva lo confirma.
Bueno, esto tiene muchas ramificaciones así que iré por algunas.
Con la inconveniencia que es domingo y tengo "trabajo" foril.
No crea la realidad, la constata, partiendo de la premisa básica del reconocimiento del yo como ente pensante y por ende existente. Una vez establecido ese principio, lo es con independencia de la naturaleza de esa existencia. Hace cuatro siglos eran impensables teorías como el cerebro de Boltzmann, la holografía, el universo Matrix, la física cuántica etc. por lo que las "alternativas" eran de índole muy distinto.
Sobre el tema de la "verdad" y enlazándolo con lo anterior, está esa constatación del yo, donde el problema no está en si es anterior, simultáneo o posterior al fenómeno de pensar. Esas categorías "temporales" o causales no son de aplicación formal en esto. El "yo ser" piensa y sabe que eso ocurre y ocurre por algo, pero no tiene una constatación absoluta de si lo hizo antes o lo hará después. Y no es necesariamente que los ámbitos objeto de duda no existan; es simplemente que no se puede asegurar su existencia.
En los últimos cien años (más o menos) se ha acuñado el término "qualia" para referirse a la sensación subjetiva que la percepción produce en los sujetos. Viene a ser una sofisticación de un principio del nominalismo clásico, pero que modernamente conecta, entre otras cosas, con el llamado "problema difícil de la conciencia" o con la posibilidad o no (más bien no) de la capacidad de "sentir" para una IA.
En su argumento se contrapone al reduccionismo materialista que cataloga la conciencia como fenómeno emergente.
Y saco a pasear los qualia (cosas imposibles de transcribir en lenguaje), quizá lo más "personal" que existe, por su clara relación con el tema que nos ocupa en cuanto al constructo que conforma la arquitectura esencial del yo pensante, lo convierte en yo sintiente, y le da un sentido, una traducción de aquello que supone el relato y que pasa a constituirse en "intra universo".
De si existe o no para el yo, un " multiverso" es algo que principio dejo aquí porque otras cosas requieren mi atención en este momento.Como suele ocurrir en filosofía, la etimología debe ser el primer paso de cualquier discusión. Es decir, tener claro qué significan los conceptos. En este caso, existir, pensa, sujeto, realidad, verdad, etcétera.
El caso es que el amigo Cartesio no dice, "pienso, y por tanto sé que existo", sino que dice "pienso, LUEGO existo". Ese adverbio cambia el sentido de la frase, puesto que no se limita a expresar que el pensamiento (o la razón) son las que nos informan de que existimos, sino que sigue una cosa de la otra. Es decir, que la cualidad de existir proviene necesariamente de la de pensar.
En otras palabras, que los no pensantes (o conscientes) no saben si existen. O mejor dicho, pueden no existir perfectamente.Que el sujeto constate la realidad no es ninguna novedad filosófica. Descartes no se limitaba a decir eso. Y de hecho, es el padre de toda una escuela de racionalismo precisamente porque lo que dice es novedad.
El "yo pensante" constata, pero si la realidad es el conjunto de realidades, es decir, de todo cuanto existe de forma efectiva, el producto de ese mero pensamiento no modifica en absoluto esa realidad.
Como yo soy de la escuela realista, considero la que la adaptación de la razón (el "yo pensante" si se prefiere) a esa realidad antecedente (no entremos ahora en la antecedencia temporal, sino en el concepto mismo) es lo que se denomina verdad. Es decir, que es la razón la que se adapta a lo existente, y no la que de algún modo, a la inversa. O sea, que esa afirmación descartiana, no solo es rebatible (en concreto por el sentido de ese "luego") sino que de hecho, existen muchas otras afirmaciones de la razón irrebatibles antes que esa. Por ejemplo, que sólo el ser racional puede elegir, y por tanto ser sujeto ético.Por último, a mi modo de ver, la sentencia de Descartes es, ante todo, la inauguración oficial del pensamiento antropocentrista en la Cristiandad (bueno, y en el pensamiento universal, creo yo).
A modo de coda provocativa, el nombre propio del Dios de los israelitas es "El que existe" (YH-WH). Parece que alguien se adelantó al tureno en considerar que el que piensa es el que existe, y por tanto, el que crea la realidad.Abrazos.
En tiempos de encarecimiento de la energía, contestar mensajes de este tipo supone activar conexiones sinápticas que utilizan tanto la química como la electricidad. Me temo que el bloqueo de Ormuz va a ir en detrimento de las capacidades del intelecto. O sea, un desastre.
Pero bueno, no sé exactamente por dónde debería ir esta conversa, porque según escojas una u otra bifurcación, nos puede llevar a lugares bien distintos y distantes.
Se introdujo el factor Descartes como elemento secundario al tronco, y como nuestra interpretación (mayormente conceptual) no es coincidente, pues aparcamos la carpeta para que no distorsione. No si antes decir que el hecho en sí de darle un valor fundamental al significado de un adverbio, para un nominalista es como destapar una tarta de chocolate en un cumple y pedir que nadie se acerque a ella..
A ver, el hecho pensante, o dicho de otra forma, la existencia de materia consciente, es una absoluta rareza cósmica, con independencia de su mayor o menor presencia en el universo.
De momento y sin acudir a posibilidades estadísticas, desde lo mucho, dado el tamaño estimado del cosmos, a lo poco, siguiendo las implicaciones de la paradoja de Fermi, hay que concluir que somos raros de cojones.
Esto implica que el ser humano (aunque previamente no haya efectuado ese razonamiento) se vea impelido a preguntarse qué es, qué hace aquí, por qué está aquí, etc. Y eso conlleva apelar tanto a disciplinas tan variadas como la biología, las matemáticas, la física, la filosofía o la teología, entre otras.
Es decir, se abren muchas preguntas, y además lo hacen a tal "velocidad" que crecen con más rapidez que las posibles respuestas.
Entran cosas que has citado, como qué es la realidad, si existe o no con independencia del yo pensante, la ética y el libre albedrío (con aportaciones de la neurociencia que lo pueden poner en entredicho). También implicaciones contemporáneas como si ese ser consciente podría o no replicarse (remito a la paradoja del zombi filosófico). En fin, un abanico de posibilidades tremendo.
Por esa razón sería mejor acotar temas, que en lo referente a la razón de este hilo, irían en asuntos más concretos, y hay otros como la IA, la astrofísica o la propia filosofía, aunque creo que sobre ello no hay post específico.
Y porque me das mucho trabajo, amic
Bueno, amic, empezamos con lo de las certezas infernales o no, y has sido tú el que ha sacado un menú filosófico que no se lo salta un camello...

Por mí bien dejar a Descartes descansar.
Sobre la rareza de la materia pensante en el universo nada que objetar, es evidente.
De lo demás, si te apetece escoger un camino de los muchos que propones, yo encantado de seguirte hasta donde llegue.
Abrazos. -
La iglesia anglicana tiene por primera vez a una mujer como arzobispa de Canterbury, que viene a ser como la primera autoridad eclesial de esta confesión.
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Mañana comienza la visita apostólica de seis días que llevara al papa León XIV (Robert Prevost) a España, donde visitará Madrid, Barcelona y diversas localidades de Gran Canaria y Tenerife, que recibirán la primera visita papal de su historia (aunque el cardenal Eugenio Pacelli visitó Gran Canaria antes de ser nombrado papa Pío XII). Los actos más destacados serán su presidencia de la procesión del Corpus y su discurso ante las Cortes españolas).
España ha recibido ocho viajes apostólicos papales previos: en cinco ocasiones Juan Pablo II (Karol Woyjtila) visitó nuestro país en 1982 (primera peregrinación a Santiago de Compostela), 1984 (Breve escala en Zaragoza ante la basílica del Pilar), 1989 (Jornada Mundial de la Juventud, visita al santuario de Covadonga y segunda peregrinación a Compostela), 1993 (Clausura del Congreso Eucarístico Mundial y consagración de la catedral madrileña de la Almudena) y 2003, ya muy enfermo, donde asistió a la beatificación de varios santos españoles. Tres veces nos visitó Benedicto XVI (Joseph Ratzinger), en 2006 (clausura en Valencia del congreso mundial de las familias), 2010 (consagración de la basílica de la Sagrada Familia en Barcelona) y 2011 (Jornada Mundial de la Juventud). Tres visitas en apenas ocho años de pontificado. Francisco I (Jorge Bergoglio), pese a ser el primer papa hispanoamericano, no visitó España en sus doce años de pontificado (tampoco su país natal, Argentina).
Aunque hace mucho que el centro real de la Iglesia católica marchó a América (y actualmente empieza a desplazarse a África), España es uno de los "tres grandes" tradicionales de la Iglesia católica latina, junto a Francia e Italia. Los tres países hace muchas décadas que sufren un acelerado proceso de secularización.
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@gimnastico_1909 gracias por el apunte histórico

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Anoche, en la vigilia de oración del papa León XIV con los jóvenes en Madrid, la delegación de gobierno afirma que había 500.000 personas (presumiblemente, la mayoría jóvenes). Ojalá, aparte de las cifras o las imágenes espectaculares, el acto produzca frutos de generosidad, de reconciliación, de paz, de misericordia, de caridad, de paciencia, de conversión, en la vida de cada uno de los que allí estuvieron, y de todos los españoles, si Dios quiere.
Ahora mismo el papa está presidiendo una misa, también multitudinaria, en la plaza de la Cibeles.