@Lorant:
Estamos a 10 de enero. Han pasado 10 días desde que los nuevos dueños del rancho Villarroel cayeron por aquí anunciando que querían devolver al equipo a Primera División.
Aunque demos los 100 días que pidió el señor Serna, creo que es necesario revisar cada diez días los "logros" obtenidos por los nuevos propietarios, si es que algún día sabemos quienes son.
Transmito lo que percibimos la gente: lo digo porque si hay alguien del Consejo que lo lee, que sepa que es la realidad que vemos. Que no es inquina, sino lo que se ve con claridad desde la óptica del aficionado que ha de ir a su trabajo diario y que pasa en agosto por la taquilla para renovar su abono.
Vamos a ello.
Seguimos sin conocer la línea básica de los proyectos deportivo, económico y social. Sigue este proyecto marcado por una idea: hemos comprado una deuda para hacer negocio (¿cómo se come esta antítesis?). Mala cosa.
No sabemos la estructura del Consejo y ya han pasado suficientes días para hacer al menos unas áreas provisionales.
Aterrizaron los Carballo y olvidaron que estamos en concurso de acreedores. Han ocupado el club ilegalmente porque los administradores concursales no tenían conocimiento de su contratación.
Seguimos sin conocer a los nuevos dueños. Hay unos actores puestos ahí y no sabemos quién les paga.
Empiezan a surgir las dudas de que se haya vendido realmente. Si los compradores fueran inteligentes y realmente no tuvieran nada que ver con el vendedor, enseñarían el documento de compra y la letra pequeña sin necesidad de esperar a un requerimiento notarial del SAM. Evitarían empezar a sembrar desconfianza y a poner de uñas y en guardia al levantinismo. Yo creí hasta ayer que no tenían nada que ver con el entorno Villarroel, pero empiezo a tener serias dudas y muy fundamentadas en hechos, no sólo en percepciones.
La entrada triunfal de los Carballo supone la llegada de un amiguete suyo al femenino, Félix Carballo, cuyo papel de transmisor de vestuario hacia arriba en el pasado ya lo conocemos y por ello tuvo su premio. Entrenador caro al que la mitad del vestuario del equipo no traga, habiendo mejores y más baratos en esta Comunidad Valenciana.
Hemos querido creer que ya no estaba Villarroel ni nadie de su gente jurídico-financiera. Así somos de buenos. Sin embargo, seguimos sin tener conciencia clara de que su entorno deje paso. Una de las primeras medidas tomadas por el Consejo ha sido: entradas gratis para el vecino gorrón y el levantinista de boquilla, que pague el abonado que ha hecho el sacrificio cuando nadie quería renovar su abono a finales de agosto. Medida fácil e inoportuna aunque populista: pan para el día de la REal y hambre para mañana.
[image: icon_cool.gif] Una medida buena: sortear entre los abonados la participación en la cabalgata de Reyes. Aplausos para quien la ideó y quien la oficializó.
Otra idea buena: el partido amistoso en el estadio.
¿Alguien nuevo del Consejo ha recordado que nacimos en 1909, con lo cual cumplimos un Centenario? Un brindis simbólico no hubiera venido mal.
Parece que importa mucho la venta de Geijo y no por cuadrar balances. Dadas las relaciones de algunos actuales nuevos trabajadores del club con algunas empresas futbolísticas, ¿no será que se empieza a pensar en movimientos de jugadores como sea, y que a falta de poder comprar hay que vender? Es que con las ventas también hay comisiones de traspaso. Huele a pasado y a métodos que muy bien conocemos desde 1995.
Si Villarroel hubiera vendido, no percibiríamos la sensación continuista que se está percibiendo. Nada ha cambiano ni un ápice, ni se percibe que vaya a cambiar.
Dentro de 10 días, volveremos a analizar.
Va por ti Zapater.
[image: thumbs_up.gif]