Por poneros un ejemplo de como son los futbolistas:
Feghouli, flamante balón de oro argelino y poco menos que Garrincha reencarnado (si hacíamos caso de la prensa valenciana, nada dada a exagerar las cosas) estaba llevando una racha de juego bastante buena en el Valencia. Casualidad o no, si bien estoy convencido de lo segundo, esa racha llega justo cuando está negociando su renovación por el Valencia con su consiguiente aumento salarial. Consigue su objetivo y, en cuanto ya ha renovado, ha bajado su nivel una barbaridad y le reparten palos desde Morata al portero de mi escalera.
El ejemplo no es por el dinero, si no para mostrar que hay cantidad de futbolistas que cuando quieren algo dan el tope de sí mismos y, una vez conseguido, pasan de seguir a ese nivel en estéreo. Ello es lo que me lleva a pensar que, justo ahora que Valdo dice que quiere quedarse, va y se marca el mejor partido de la temporada después de que se haya pasado toda la segunda vuelta siendo un ex-futbolista. Yo no creo en las casualidades y, bajo mi punto de vista y como bien ha dicho Gol Orriols, la credibilidad uno se la gana en muchos partidos, no en uno o en dos, a lo sumo. Caso distinto veo el de Dudka, puesto que a él sólo recuerdo haberle visto tres partidos con el de ayer, infinitamente menos que a Juanlu o el propio Valdo, que son los que han salido en esta conversación.