Pues yo sí por ser reivindicativo, por ser inconformista, por su profesionalidad (a pesar de sus limitaciones técnicas porque no olvidéis que él fue fichado para jugar en Segunda y luchar por el ascenso a Primera), por estar ahí dando la cara, por luchar por su familia y por el resto de la plantilla, por ser consecuente, por haber reaccionado denunciando cuando se le amenazó, por ser portavoz de sus compañeros ante toda España (anoche estuvo en la SER y reveló la situación desesperada de algunos "que no han comprado tres fincas"), porque siempre ha trabajado y ha sido jornalero en Primera y en Segunda, porque ha puesto pundonor (como se sigue llamando la peña de mi amigo Pedro Fuentes) en todos los partidos, independientemente de que lo haya hecho mejor o peor, y porque la clase obrera, aunque sea millonaria (abogados o futbolistas), va al paraíso.
La plantilla tiene un gran portavoz y una persona honrada por delante, digan lo que digan algunos.
A pesar de las amenazas, los SMS recibidos, y de las ganas de llorar que le entraron cuando escuchó a P.V. en el programa de Julio Insa del martes día 12. Y a pesar de todo lo que se ha dicho de él: ahí está demostrando que amar al club no está reñido con la sensatez.
Ánimo Rubiales, artífice con Descarga de que los jugadores se hayan implicado en la salvación del club.
Como levantinista, me siento orgulloso de Rubiales. Pero también de TODOS los jugadores (salvo quizá Ettien) de esta plantilla. Todos los que se han quedado para sacar esto adelante merecen un monumento. TODOS, a pesar de los SMS.