Villarroel cree que si nos descienden a SEgunda B, no habrá comprador y él podrá volver como salvador del club. Que eso a él le gusta mucho, porque acordáos del tópico: gracias a él, el club no desaparición en 1995. Totalmente falso porque había compradores, aparte de él. El tiempo era su aliado, pero se ha convertido en su enemigo porque a medida que se acerca el 1 de julio, el valor de las acciones baja estrepitósamente y equipo ahora no vale ni dos euros.
Pero el equipo se mantendrá en Segunda e intervenido, porque ya hay quien se encargará de ello. Y en caso de que no haya Concurso de Acreedores, vendrá un comprador.
ASí que: Villarromero podrá elegir la opción.